Generador de imágenes con IA
Construye el prompt visual perfecto y genera la imagen aquí mismo. Sin registro, sin instalar nada y sin gastar créditos: elige el estilo, la luz y el encuadre, y pulsa generar.
Aviso: las imágenes las genera un servicio externo gratuito (Pollinations) con modelos de imagen abiertos. Skyllarium no almacena ni revisa lo que generas, pero el servicio puede añadir marca de agua y aplica su propio filtro de contenido. No escribas datos personales ni confidenciales en el prompt, no generes imágenes de personas reales identificables y comprueba la licencia del modelo antes de darle uso comercial. Eres responsable del uso que hagas de lo que generes.
Cómo escribir un buen prompt de imagen
Los modelos de imagen no leen tu mente: interpretan una descripción. La diferencia entre un resultado mediocre y uno que parece hecho por un profesional casi nunca está en el modelo, está en cuánta información visual concreta le das. Un buen prompt de imagen se parece a la nota que le pasarías a un fotógrafo antes de una sesión.
La receta que aplica este generador tiene cinco capas: sujeto (qué aparece y qué está haciendo), estilo (la técnica y el acabado), iluminación (probablemente lo que más cambia la sensación de una imagen), encuadre (la distancia y el ángulo de cámara) y exclusiones (lo que no quieres ver). Cambia solo una capa cada vez y verás exactamente qué aporta cada una.
Un detalle que sorprende a mucha gente: aunque los modelos entienden español, los descriptores técnicos funcionan mejor en inglés, porque es el idioma en el que se etiquetaron las imágenes con las que se entrenaron. Por eso esta herramienta compone el prompt final en inglés y solo respeta en tu idioma la parte que escribes tú. Si quieres traducir también tu descripción, pásasela antes a Claude o usa nuestro generador de prompts de texto.
Qué esperar de un generador gratuito
Esta herramienta usa modelos abiertos servidos gratis, así que el trato es el que es: no pagas nada y a cambio hay una cola compartida en la que solo cabe una imagen tuya a la vez, un límite de aproximadamente una imagen cada quince segundos y una calidad que está muy bien para bocetos, ideas y redes, pero que no siempre alcanza a lo que dan Midjourney o los modelos de pago de OpenAI y Google en trabajos finales. Habrá ratos en los que el servicio esté saturado o haya agotado su cuota diaria y no genere nada: cuando pase, la herramienta te lo dice y te ofrece llevarte el prompt a otra parte, que es lo que de verdad estabas construyendo. Para comparar precios de las alternativas de pago tienes nuestra tabla de modelos y la calculadora de costes.
Los puntos débiles clásicos siguen ahí: el texto dentro de la imagen sale mal con frecuencia, las manos y los dedos fallan más de lo que deberían y las composiciones con muchos personajes tienden a mezclarse. Los trucos que mejor funcionan son pedir menos elementos por imagen, describir la posición de cada uno y usar el campo de exclusiones para lo que se repita mal. Si un resultado te gusta a medias, pulsa «Otra variación»: cambia la semilla y mantiene el prompt, que es la forma más rápida de explorar sin volver a empezar.
Ejemplos de prompts que funcionan
La forma más rápida de entender la diferencia es comparar el mismo encargo escrito de dos maneras. Un prompt flojo nombra un objeto; uno bueno describe una escena. Como los desplegables ya se ocupan del estilo, de la luz y del encuadre, todo tu esfuerzo debe ir al primer campo.
Retrato. «Una mujer sonriendo» deja que el modelo decida la edad, la ropa, el fondo y hasta el objetivo de la cámara, y por defecto elige lo más genérico que conoce. «Una panadera de unos sesenta años sonriendo tras el mostrador, con harina en el delantal y hogazas recién sacadas del horno detrás» le da anclajes concretos: edad, oficio, contexto y atrezo. Combínalo con fotografía realista, primer plano y luz natural suave y el resultado deja de parecer un banco de imágenes.
Producto. «Una botella de aceite» es un cromo. «Una botella de aceite de oliva con etiqueta de papel kraft sobre una mesa de mármol blanco, con una rama de olivo al lado» describe además la superficie y el acompañamiento, que es justo lo que hace que una foto de producto parezca cara. Aquí el estudio con softbox y el plano medio dan mejor resultado que la hora dorada.
Escena ilustrada. Cuando el resultado va a ser un dibujo, conviene decir qué está pasando y no solo qué hay: «un astronauta plantando un pequeño árbol en la superficie de Marte, con la Tierra al fondo» es una escena; «un astronauta y un árbol» son dos objetos que el modelo colocará como pueda. Los estilos de ilustración digital, isométrico low poly y acuarela responden especialmente bien a estas descripciones narrativas.
Las exclusiones. El último campo no es decorativo: es la herramienta con la que corriges los fallos que se repiten. «Texto, letras, marcas de agua» evita esos carteles ilegibles que los modelos insisten en pintar; «manos deformes, dedos de más» reduce el problema clásico de las manos; «fondo desordenado» limpia la composición. Añade solo lo que te esté fallando de verdad, porque una lista larga de exclusiones acaba compitiendo con tu propia descripción. Si prefieres partir de algo ya escrito, en nuestra biblioteca de prompts hay plantillas listas para adaptar.
Qué formato elegir según dónde vayas a publicar
El formato no es un detalle estético: cambia la composición que genera el modelo, porque un lienzo vertical lo empuja hacia encuadres cerrados y uno horizontal hacia planos abiertos. Elegirlo bien desde el principio te ahorra recortes que estropean la imagen.
El cuadrado 1:1 es el más seguro y el que mejor manejan todos los modelos: sirve para avatares, publicaciones de feed, miniaturas y cualquier sitio donde todavía no sepas dónde acabará la imagen. El horizontal 16:9 es el de las cabeceras de artículo, las portadas de vídeo y las diapositivas, y es también el que mejor aprovechan los planos generales y los paisajes. El vertical 9:16 está pensado para pantallas de móvil a pantalla completa —historias, reels, vídeos cortos— y funciona especialmente bien con planos de cuerpo entero y contrapicados. El retrato 4:5 es el que más espacio ocupa en un feed vertical sin llegar a ser una historia, y es la mejor elección para retratos y fotografía de producto.
Dos avisos prácticos. El primero: cuanto más se aleja el lienzo del cuadrado, más se le complica la anatomía al modelo, así que si vas a generar personas en 9:16 conviene que describas el plano con precisión. El segundo: esas medidas son las que la herramienta pide al servicio, pero la imagen final puede llegar con unos píxeles de diferencia; si necesitas un tamaño exacto, ajústalo después en cualquier editor. Y si lo que quieres es comparar qué alternativa de pago da mejor resolución, tienes el directorio de herramientas de IA con las opciones ordenadas por uso, y el glosario si te tropiezas con términos como semilla, difusión o prompt negativo.